Embarazo
31 Semanas de Embarazo
A las 31 semanas de embarazo tu bebé mide como un coco. Descubre el acelerado desarrollo cerebral, las contracciones de Braxton Hicks, la falta de aire y los consejos clave del tercer trimestre.
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Este artículo es informativo y no sustituye el consejo médico profesional. Consulta siempre a tu pediatra sobre tu hijo.
Fuentes: OMS, CDC, AAP y NHS. Las recomendaciones varían según el país — para España, consulta la SEGO.
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De un vistazo
- Trimestre: Tercer trimestre (semanas 28-40)
- Semanas restantes: Aproximadamente 9 semanas para la fecha probable de parto
- Tamaño del bebé: Coco — unos 41 cm de cabeza a talones, alrededor de 1,5 kg
- Hito clave: Rápido desarrollo cerebral y acumulación de grasa; el bebé empieza a tener un aspecto redondeado y "preparado"
La semana 31 se sitúa de lleno en el tercer trimestre. La mayoría de los órganos y sistemas del bebé ya están formados — las próximas semanas están dedicadas a la maduración, el aumento de peso y el perfeccionamiento del cerebro, los pulmones y el sistema inmunológico. Para ti, el enfoque se traslada a gestionar las molestias físicas, vigilar las señales de alarma y empezar a prepararte de manera práctica para el parto. En España, durante el tercer trimestre tu matrona de atención primaria o del hospital será tu principal referente de seguimiento dentro de la Seguridad Social.
Desarrollo del bebé esta semana
A las 31 semanas, tu bebé vive una fase de intenso crecimiento neurológico. Se están formando miles de millones de conexiones neurales, y la superficie del cerebro cambia de lisa a pliegues (los surcos y circunvoluciones que aumentan la superficie disponible para las funciones cognitivas superiores). Este proceso continúa bien después del nacimiento, pero la arquitectura se está construyendo ahora.
- Cerebro: Rápido crecimiento de la corteza cerebral; el bebé ya puede procesar información de los cinco sentidos.
- Ojos: Los párpados se abren y cierran, las pupilas reaccionan a los cambios de luz que filtran a través de la pared abdominal y el bebé puede seguir la luz.
- Oídos: Totalmente funcionales. Estudios (Partanen et al., PNAS, 2013) muestran que los fetos reconocen melodías y patrones de lenguaje escuchados en el útero incluso después del nacimiento.
- Pulmones: Aún en maduración — aumenta la producción de surfactante, la proteína que impide que los alvéolos se colapsen. Los bebés nacidos esta semana suelen necesitar apoyo respiratorio, pero las tasas de supervivencia superan el 95% con cuidados en la UCIN.
- Grasa corporal: Aumentando de forma constante. El bebé ganará aproximadamente la mitad de su peso al nacer en las últimas 9 semanas. Esta grasa regula la temperatura corporal después del nacimiento.
- Movimientos: Más fuertes y coordinados, aunque el espacio es ya más reducido. Notarás giros, estiramientos, hipo y patadas claras en lugar de los suaves aleteos del segundo trimestre.
- Posición: Alrededor del 25% de los bebés sigue estando de nalgas a las 31 semanas. La mayoría se colocará con la cabeza abajo antes de la semana 36.
Tu cuerpo y síntomas esta semana
A las 31 semanas las exigencias físicas del embarazo son muy reales. El útero ha llegado a unos 11 cm por encima del ombligo, tu volumen sanguíneo es aproximadamente un 50% mayor que antes del embarazo y probablemente estás cargando entre 8 y 11 kg de peso extra. Los síntomas más habituales esta semana son:
- Falta de aire: El útero presiona el diafragma y reduce la capacidad pulmonar.
- Contracciones de Braxton Hicks: Contracciones de entrenamiento irregulares que van y vienen sin patrón fijo.
- Acidez e indigestión: Relajación hormonal del esfínter esofágico más presión mecánica del útero.
- Dolor lumbar y pélvico: La relaxina (hormona del embarazo) afloja los ligamentos y el desplazamiento del centro de gravedad sobrecarga la zona lumbar.
- Hinchazón (edema): Leve inflamación de tobillos y pies por el exceso de líquido y la presión sobre las venas pélvicas.
- Ganas frecuentes de orinar: La cabeza del bebé y el útero en crecimiento presionan la vejiga.
- Dificultad para dormir: Efecto combinado de las visitas al baño nocturnas, las molestias, los sueños vívidos y la dificultad para encontrar una postura cómoda.
- Goteo de pecho: Algunas mujeres empiezan a producir calostro (la primera leche). Es normal y no obligatorio.
- Cambios en la piel: Las estrías pueden oscurecerse; la línea nigra (línea en el abdomen) suele ser prominente.
Nutrición: qué comer y qué evitar esta semana
En el tercer trimestre tus necesidades calóricas aumentan unas 450 kcal por día respecto a tus necesidades previas al embarazo. Pero la calidad importa mucho más que la cantidad — el bebé está acumulando grasa, tejido cerebral y masa ósea ahora mismo. Según las recomendaciones de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) y el Ministerio de Sanidad, la dieta mediterránea que tantas familias españolas siguen de forma natural se adapta perfectamente a las necesidades de este trimestre.
Prioriza:
- Hierro (27 mg/día): Carne roja magra, lentejas, judías, cereales enriquecidos, verduras de hoja oscura. Combínalo con vitamina C para mejorar la absorción. El hierro previene la anemia materna y forma las reservas de hierro del bebé para sus primeros 6 meses de vida.
- Calcio (1000 mg/día): Lácteos, leches vegetales enriquecidas, tofu, sardinas, verduras de hoja. Fundamental para el esqueleto del bebé en plena mineralización — si tu ingesta es baja, el calcio se extrae de tus huesos.
- Omega-3 DHA (200-300 mg/día): Pescado azul bajo en mercurio (salmón, sardinas, boquerones), nueces, chía, lino. Esencial para el desarrollo del cerebro y la vista.
- Proteína (unos 75 g/día): Huevos, pescado, pollo, legumbres, lácteos.
- Fibra y agua: El estreñimiento empeora en el T3. Bebe al menos 8-10 vasos de agua y consume 25-30 g de fibra al día.
Evita: Pescado crudo o poco cocinado, carne y huevos crudos; lácteos no pasteurizados; pescado con alto contenido en mercurio (pez espada, tiburón, atún rojo en grandes cantidades); embutidos o fiambres sin calentar (riesgo de listeria); alcohol por completo; cafeína por encima de 200 mg/día; infusiones no confirmadas como seguras en el embarazo.
Ejercicio y movimiento
El Ministerio de Sanidad y la OMS recomiendan al menos 150 minutos semanales de actividad física de intensidad moderada durante todo el embarazo, salvo que tu matrona o médico hayan restringido la actividad. A las 31 semanas, el ejercicio mejora el sueño, refuerza la resistencia para el parto, reduce el dolor de espalda y puede disminuir el riesgo de complicaciones por diabetes gestacional.
Buenas opciones esta semana: Caminar (incluso un paseo por el barrio o el parque), yoga prenatal, natación o aquagym prenatal, bicicleta estática, pilates prenatal y ejercicios de suelo pélvico (Kegel). Las sentadillas y las inclinaciones pélvicas ayudan a preparar la pelvis para el parto.
Evita: Deportes de contacto, actividades con riesgo de caída (esquí, hípica), submarinismo, yoga caliente o sauna, ejercicio tumbada boca arriba durante períodos prolongados, y cualquier actividad que requiera giros bruscos o saltos. Para y llama a tu matrona o al hospital ante: dolor en el pecho, falta de aire intensa, mareo, sangrado vaginal, pérdida de líquido, contracciones regulares y dolorosas, o reducción de los movimientos fetales tras el ejercicio.
Salud mental y bienestar emocional
A medida que se acerca la fecha de parto, es normal sentir una mezcla de ilusión, ansiedad, impaciencia e incluso ambivalencia. El sueño interrumpido amplifica las oscilaciones emocionales. Hasta 1 de cada 7 embarazadas experimenta depresión o ansiedad — son condiciones médicas, no un fracaso personal. En España, si te sientes sobrepasada, puedes hablar con tu matrona, que puede derivarte a apoyo psicológico dentro de la Seguridad Social.
Lo que puede ayudar:
- Dormir de lado con una almohada entre las rodillas y otra en la espalda
- Una rutina relajante antes de acostarte; limita las pantallas 60 minutos antes de dormir
- Paseos diarios a la luz del día (la luz solar refuerza el ritmo circadiano)
- Conversaciones honestas con tu pareja sobre miedos, ilusiones y el reparto de tareas tras el parto
- Conectar con otras embarazadas o madres recientes — los grupos de preparación al parto del centro de salud o del hospital son un buen punto de partida
- Hablar con tu abuela o con tu madre sobre su experiencia puede darte perspectiva, aunque recuerda que los protocolos han cambiado mucho
Si la tristeza, la desesperanza, los pensamientos acelerados o la ansiedad persistente interfieren en tu vida diaria, habla con tu matrona o médico. El tratamiento durante el embarazo es seguro y eficaz; la depresión sin tratar también conlleva riesgos para la madre y el bebé.
Cuándo llamar a la matrona o ir al hospital
La mayoría de los síntomas del tercer trimestre son normales. Los siguientes requieren atención médica el mismo día — llama a tu matrona, al teléfono de urgencias obstétricas de tu hospital de referencia o al 112:
- Disminución de los movimientos fetales — menos de 10 movimientos en 2 horas tras comer y descansar de lado
- Sangrado vaginal, aunque sea leve
- Pérdida de líquido por la vagina (posible rotura de bolsa)
- Contracciones regulares y dolorosas (por ejemplo, 4 o más en 20 minutos) antes de la semana 37 — posible parto prematuro
- Dolor de cabeza intenso que no cede con reposo e hidratación
- Cambios visuales — visión borrosa, ver manchas o destellos
- Hinchazón brusca de cara, manos o una sola pierna
- Dolor en el hipocondrio derecho (parte superior derecha del abdomen)
- Fiebre por encima de 38 °C
- Dolor o escozor al orinar
Estos síntomas pueden indicar parto prematuro, preeclampsia, infección o problemas placentarios — todas situaciones que se benefician de una evaluación temprana.
Pruebas y visitas esta semana
Entre las semanas 28 y 36, el seguimiento del embarazo de bajo riesgo en la Seguridad Social pasa a ser cada 2 semanas, según el Programa de Atención al Embarazo Normal del Ministerio de Sanidad. En tu visita de la semana 31 (o de la 30 o la 32) con la matrona puedes esperar:
- Control de tensión arterial (vigilando la preeclampsia)
- Análisis de orina: proteínas y glucosa
- Medición de la altura del fondo uterino — debe coincidir aproximadamente con las semanas de gestación en cm
- Auscultación de la frecuencia cardíaca fetal con Doppler
- Revisión de los movimientos fetales
- Posible ecografía de control de crecimiento fetal si existen factores de riesgo (diabetes gestacional, hipertensión, parto prematuro anterior, altura uterina anormal)
- Si eres Rh negativa y no has recibido aún la profilaxis anti-D, habitualmente se administra alrededor de la semana 28
El cultivo vagino-rectal del estreptococo del grupo B (EGB) se realiza más adelante, hacia la semana 35-37. La prueba de tolerancia a la glucosa para la diabetes gestacional suele hacerse entre las semanas 24 y 28, por lo que ya debería estar hecha.
Consejos para la semana 31
- Empieza con los recuentos de movimientos fetales. Elige un momento fijo del día (habitualmente después de comer). Cuenta hasta 10 movimientos y anota cuánto tiempo has tardado. Lo importante son las tendencias a lo largo del tiempo, no un recuento aislado.
- Duerme de lado con apoyo. Una almohada entre las rodillas, otra en la espalda y una más bajo el vientre cambia completamente el confort nocturno.
- Empieza a hacer la lista de la bolsa del hospital. No tienes que prepararla todavía, pero una lista evita el pánico de último momento.
- Apúntate al curso de preparación al parto. Los cursos del hospital público o del centro de salud suelen durar varias sesiones; empezar ahora significa terminarlo mucho antes de la semana 40.
- Practica el suelo pélvico cada día. 3 series de 10 Kegels reduce la incontinencia y apoya la recuperación postparto.
Preparación para lo que viene
Las próximas 4-6 semanas son el momento ideal para la preparación práctica. Todavía tienes energía y movilidad, pero la realidad del tercer trimestre hace que la llegada del bebé sea algo muy concreto. Algunas ideas:
- Instala la silla de coche (grupo 0+) y asegúrate de que esté correctamente homologada; algunos hospitales y clínicas pediátricas ofrecen revisión gratuita
- Lava la ropa y la ropa de cama del bebé con detergente sin perfume
- Prepara el baño postparto (botella perineal, compresas, ropa interior cómoda)
- Congela comidas sencillas — tu yo del futuro te lo agradecerá, especialmente si la abuela u otra persona de la familia no va a estar los primeros días
- Elige y conoce al pediatra de tu centro de salud (en la Seguridad Social se asigna uno automáticamente, pero puedes cambiarlo si lo deseas)
- Habla sobre el apoyo postparto: quién ayudará, cuándo y durante cuánto tiempo — incluye a la abuela si es parte de tu red habitual de cuidado
- Visita la maternidad de tu hospital de referencia si es posible
- Infórmate sobre la baja maternal: en España son 16 semanas de permiso de maternidad retribuido al 100%, gestionado a través de la Seguridad Social
Preguntas frecuentes
¿Es normal sentir falta de aire a las 31 semanas de embarazo?
Sí, es completamente normal. A las 31 semanas el útero ha subido unos 10 cm por encima del ombligo y presiona el diafragma, reduciendo la capacidad pulmonar. Notar que te quedas sin aliento al subir escaleras o al hablar frases largas es muy habitual en este punto del tercer trimestre. En la mayoría de los casos mejora hacia la semana 36, cuando el bebé "encaja" en la pelvis. Intenta sentarte erguida, duerme con almohadas que eleven el torso y reduce el ritmo de tus actividades. Llama a tu matrona o al servicio de urgencias de tu hospital de referencia si la falta de aire aparece de forma brusca, es intensa en reposo o se acompaña de dolor en el pecho o palpitaciones.
¿Cuántos movimientos debería notar a las 31 semanas?
A partir de la semana 28, tanto la AEP como la OMS recomiendan prestar atención diaria a los movimientos fetales. Un método sencillo es contar hasta 10 movimientos distintos (patadas, giros, sacudidas) — lo habitual es que ocurran en menos de 2 horas, y generalmente en 30 minutos cuando el bebé está activo. Los movimientos no deben disminuir a medida que se acerca el parto, aunque su tipo cambia: de patadas nítidas a giros y estiramientos a medida que el espacio se reduce. Llama ese mismo día a tu matrona o al hospital si notas una disminución clara en la actividad.
¿Son normales las contracciones de Braxton Hicks a las 31 semanas?
Sí, las contracciones de Braxton Hicks (contracciones de entrenamiento) son habituales en el tercer trimestre. Se notan como un endurecimiento generalizado del vientre, son irregulares, no se vuelven más intensas ni más frecuentes, y suelen desaparecer al cambiar de postura, beber agua o descansar. Llama a tu matrona si las contracciones se vuelven regulares (por ejemplo, 4 en 20 minutos), dolorosas, o se acompañan de dolor lumbar, presión pélvica, pérdida de líquido o sangrado — pueden ser señales de parto prematuro.
¿Qué tamaño tiene el bebé a las 31 semanas?
A las 31 semanas, tu bebé mide aproximadamente como un coco: unos 41 cm desde la cabeza hasta los talones y pesa alrededor de 1,5 kg. La mayoría de los órganos ya están formados; las próximas 6-9 semanas sirven principalmente para ganar grasa, perfeccionar el cerebro y los pulmones, y practicar los movimientos de respiración y deglución.
¿Por qué estoy tan cansada de nuevo a las 31 semanas?
El cansancio del tercer trimestre es real y tiene varias causas: el sueño interrumpido por las ganas frecuentes de orinar y las molestias físicas, la mayor carga metabólica de estar gestando un bebé de 1,5 kg más el volumen de sangre extra, los niveles de hierro que pueden bajar, y el esfuerzo físico de llevar peso adicional. Descansa cuando puedas, prioriza alimentos ricos en hierro y pide a tu matrona que compruebe la hemoglobina si el cansancio te parece excesivo.
¿Puedo seguir durmiendo boca arriba a las 31 semanas?
A partir del tercer trimestre lo más recomendable es dormir de lado — el lado izquierdo suele preferirse porque mejora el flujo sanguíneo hacia la placenta, aunque cualquiera de los dos lados es válido. Tumbarse boca arriba puede comprimir la vena cava (una vena importante) y provocar mareos o reducir el riego sanguíneo al bebé. Si te despiertas boca arriba, no te asustes — simplemente gírate. Una almohada de embarazo, o una entre las rodillas y otra en la espalda, puede ayudar mucho.
¿Cuándo debo preocuparme por la hinchazón a las 31 semanas?
La leve hinchazón de pies y tobillos (edema) es normal en el tercer trimestre, debida al mayor volumen sanguíneo y a la presión sobre las venas pélvicas. Son señales de alerta la hinchazón repentina de cara o manos, la hinchazón en una sola pierna (posible trombosis), el dolor de cabeza intenso, los cambios visuales (manchas, visión borrosa) o el dolor en el hipocondrio derecho — todo eso puede apuntar a preeclampsia y requiere evaluación el mismo día. Si tienes alguna duda llama a tu matrona o acude a urgencias de obstetricia.
¿Qué debo hacer para prepararme para el parto a las 31 semanas?
A las 31 semanas es un buen momento para empezar a preparar la bolsa del hospital (aunque no necesitas llevarla todavía, haz una lista), confirmar el plan de parto con tu matrona del centro de salud, apuntarte a un curso de preparación al parto si aún no lo has hecho, visitar la maternidad de tu hospital y decidir quién te acompañará. Practica los ejercicios de suelo pélvico y de respiración, y aprende a distinguir las contracciones de Braxton Hicks de las de parto verdadero.
¿Es peor la acidez a las 31 semanas?
Para muchas mujeres, sí. El útero en crecimiento empuja el estómago hacia arriba y las hormonas del embarazo relajan el esfínter esofágico, facilitando el reflujo ácido. Come raciones pequeñas y frecuentes, evita tumbarte en las 2-3 horas siguientes a las comidas, duerme con el torso ligeramente elevado y reduce los alimentos que lo empeoran (picante, frito, cítricos, cafeína). Los antiácidos con carbonato cálcico se consideran seguros en el embarazo — consúltalo siempre con tu matrona o médico antes de tomarlos.
¿Qué pruebas se hacen en torno a las 31 semanas?
Entre las semanas 28 y 32, las visitas a la matrona en el centro de salud o en el hospital suelen pasar a ser cada 2 semanas, siguiendo el Programa de Atención al Embarazo Normal del Ministerio de Sanidad. En tu visita de la semana 31 (o 30 o 32) puedes esperar: control de tensión arterial, análisis de orina (proteínas y glucosa), medición de la altura del fondo uterino, auscultación fetal, y revisión de los movimientos fetales. Si tienes factores de riesgo (diabetes gestacional, hipertensión, parto prematuro anterior), es posible que te soliciten una ecografía de bienestar fetal adicional. El cultivo de estreptococo del grupo B (EGB) se realiza más adelante, hacia la semana 36.
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